Las Fintech y su impacto en la economía

La industria tecnológica de servicios financieros, “Fintech”, muestra un dinamismo inusitado, en todo el orbe y México no es la excepción. Muchos emprendedores están apostando en este sector por razones de eficiencia, rapidez, menores costos transaccionales, pero también porque han encontrado maneras novedosas de cerrar brechas financieras y promover la inclusión.

De acuerdo a un informe de Finnovista “Emprendimientos Fintech en América Latina” del total de emprendimientos que operan en esta industria, la mayoría fue creado entre 2014 y 2016, y los mexicanos representan una cuarta parte de las startups Fintech que operan en América Latina.

Estos negocios abarcan distintos sectores como: seguros, gestión de finanzas y bancos digitales, crowdfunding, entre otros. Sin embargo, la mayoría se encuentra en los sectores de pago y préstamos, lo cual no es sorprendente dado el desarrollo en las telecomunicaciones, donde el mayor uso de smartphones y banda ancha facilitan la provisión de estos servicios, pero también por la insuficiente bancarización en los países de la región, “a todas luces la oportunidad de negocios estaba ahí”.

Incluso, se puede intuir que empresas como Clip o Kubo Financiero se podrían perfilar a ser casos icónicos como los emprendimientos exitosos de Silicon Valley, de acuerdo a los comentarios positivos que empiezan a recibir por analistas de la industria tecnológica, lo que muestra la fuerza de éstos por los financiamientos recibidos.

Las empresas Fintech tienen enormes implicaciones para la economía, la primera y más importante es que ha revolucionado la manera en cómo se ofrecen los servicios. En el caso específico del financiamiento colectivo o crowdfunding significa poner en contacto a las masas con otras masas para propósitos financieros o simplemente filantrópicos. Canalizar cantidades de dinero en gran volumen a proyectos y préstamos en línea, parecía utopía, pero sin duda la digitalización y el internet de las cosas, nos han redefinido la forma de interactuar, comunicar e incluso vivir.

Esto significa una revolución por muchas razones. La primera es la disminución de los costos de transacción y mayor eficiencia, lo que sin duda se refleja en beneficio de los usuarios con comisiones y tasas más bajas; la segunda es la velocidad en que las operaciones se hacen y así podríamos enunciar muchas más. Un participante en el Premio Nacional del Emprendedor 2017 promovido por el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM), aseveró que “el 98% de las solicitudes de crédito que llegaban a su plataforma eran rechazadas”. Uno puede pensar en una mejor administración del riesgo a través de estos poderosos algoritmos, pero también en la velocidad de respuesta y el volumen de colocación crediticia que puede hacerse vía estos mecanismos. Si esto se hace con eficiencia, significa una verdadera revolución en materia de financiamiento.

Leer: ¿Cómo la industria Fintech apoya a las PYMEs?

¿Y los bancos?

Algunos estudios o encuestas realizadas señalan que en su gran mayoría (9 de 10) de las instituciones financieras tradicionales en mercados emergentes temen perder su negocio por la irrupción de estas empresas digitales y creen necesario modificar su modelo de negocio. Por lo que es razonable suponer una mayor apertura al cambio o como ya ha sucedido en otras industrias, veremos una pléyade de alianzas, fusiones o adquisiciones de empresas Fintech en el futuro inmediato.

Algo importante de señalar es que empresas de esta naturaleza tan intensivas en capital, el fondeo se vuelve trascendental. Por lo que los emprendedores que iniciaron un negocio sin muchos recursos de forma inicial, pueden encontrar en empresas ya establecidas el fondeo necesario, para poder subsistir y desarrollarse, si sus startups prometen potencial o encuentran soluciones atractivas para la industria financiera, en donde existen claras ventanas de oportunidad: mejor calidad y rapidez de servicio, mayor accesibilidad a una variedad de productos, tasas y comisiones más atractivas, entre otras.

De acuerdo a la “Asociación Latinoamericana de Private Equity &Venture Capital”, casi una tercera parte de las inversiones que se realizan en LATAM de capital de riesgo, son en empresas Fintechs, habiendo crecido un 35 % de 2015 a 2016, ascendiendo el capital invertido a 200 millones de dólares en 2016.

Se puede decir entonces, que el desarrollo e innovación han sido tan rápidos y que la existencia de organismos financieros con adopción más lenta de estas tecnologías e insatisfacción de usuarios, han sido factores detonadores de estos nuevos negocios. Es cierto que menores barreras a la entrada, han jugado a su favor, pero la regulación en camino permitirá dar mayor seguridad, transparencia y resguardo a los usuarios y proveedores de estos servicios y como siempre los mejores “autorregulados” y eficientes, serán lo que lograrán sobrevivir la consolidación esperada en la industria y ampliar el portafolio de servicios financieros en existencia. Lo cierto es que jugadores tradicionales enfrentan, hoy en día, mayor competencia y deberán estar mejor equipados para sortearla o aliarse con ellos, porque algo es incuestionable, “ la ola Finteches imparable”

Con la Ley Fintech, se esperaría que reglas claras de operación de empresas de financiamiento colectivo y medios de pago electrónicos, crearán un marco normativo claro para el desarrollo e inversión de estos negocios en el país. El potencial en México de las empresas Fintech, se volverá, sin duda; en un terreno más fértil de lo que ya es.

 

Texto original por Laura Iturbide para Casos de Crowdfunding en México

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *