Los nuevos superhéroes de México

Mientras los emprendedores batallan para encontrar nichos de mercado a los que vender sus productos o servicios, el campo social alberga un océano azul de oportunidades inexploradas. Considera el tamaño del segmento del mercado “en la base de la pirámide”: dos tercios de la población mundial sobreviven con menos de 4 dólares al día, más de mil millones carecen de acceso a agua potable y luz eléctrica, y tres mil millones están excluidos del sistema financiero, entre otras carencias.

Los emprendimientos sociales pueden atacar mejor la raíz de estos problemas con soluciones de largo plazo, al no ser tan dependientes de ayudas y tender a autofinanciarse. A medio camino entre la caridad y los negocios tradicionales, los emprendimientos sociales priorizan el impacto social sobre el beneficio económico, pero a la vez deben generar ingresos sostenibles para cubrir los costos y reinvertir en sus operaciones.

De entrada, no es fácil convertirse en emprendedor social, pero la satisfacción de ayudar al prójimo supera con creces la frustración por los inevitables obstáculos y penalidades. En eso coinciden todos los emprendedores que se han embarcado en este viaje de no retorno.

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Estas son algunas de las paradas obligadas para cualquier aspirante a emprendedor social.

Ten un motivo personal. La motivación de un emprendedor social puede ser muy profunda, y su tenacidad, implacable. Tener un motivo trascendental es obligado, pero si además es personal, cada hora invertida te llenará de sentido.

Considera el riesgo de otra forma. Emprender es sinónimo de riesgo, pero para la mayoría de emprendedores el riesgo está asociado a circunstancias como no tener ingresos en un inicio, a apostarle todo a una idea, a errar en decisiones estratégicas o a quedarse sin financiamiento. Para el emprendedor social el riesgo más importante es perder la pasión, desanimarse y acabar tirando la toalla, ya que enfrentan problemas muy complejos y que acarrean gran incertidumbre.

Crea una nueva forma de resolver un problema. Los emprendedores sociales ven en los graves problemas de nuestras sociedades grandes oportunidades de encontrar maneras más eficientes de resolverlos. No te dejes abrumar por la magnitud del problema, enfócate en ideas simples pero novedosas.

Construye un modelo de negocio social y sostenible. Define claramente tu misión: quiénes son tus beneficiarios y cuáles son tus impactos (puedes ayudarte de un canvas para construir tu modelo de negocio). Si quieres tener un impacto real, desde el principio debes tener en mente la escalabilidad y la replicabilidad de tu modelo, ya que tu mercado es global y debes trabajar con problemas genéricos. Pero no olvides tu misión social. Uno de los riesgos más grandes de los emprendedores sociales es que con el tiempo empiecen a ganar dinero y dejen de lado su misión social.

Solo puedes ser emprendedor social si vigilas la sostenibilidad financiera. ¿Tienes el flujo de caja o el acceso al financiamiento para crecer tu empresa y su impacto? En las primeras fases de desarrollo, es habitual registrar números rojos, pero progresivamente deben ir entrando los ingresos. Por mucho que tengas vocación social, debes encontrar un modelo de financiación sostenible, porque los resultados son de largo plazo.

Piensa en global e involucra a la comunidad. Los problemas sociales se caracterizan por ser complejos y estar interrelacionados. Cuando Craig Kielburger y su organización Free the Children se propusieron liberar a niños esclavos en Asia y África, su primer objetivo fue construir escuelas que les proporcionaran educación y una alternativa de futuro. Si bien en un inicio los niños acudían a la escuela, al poco tiempo abandonaban las clases para regresar al trabajo. ¿Qué ocurría?

Se sentaron con la comunidad para entender qué fallaba y se dieron cuenta que en los pueblos había un problema grave de abastecimiento de agua potable y que la comunidad necesitaba resolver ese problema antes de tener una escuela. Entonces se enfocaron en suministrar herramientas para reparar los problemas de agua. Luego, se percataron que la población no gozaba de buena salud, lo que a su vez incrementaría el absentismo escolar, por lo que empezaron a construir hospitales. Finalmente, también se ocuparon de la escasez de alimentos. Su programa We Villages adoptó una perspectiva integral con el fin de hacer a las comunidades autosostenibles para no volver a requerir su ayuda.

Usa la tecnología y las herramientas digitales. La revolución de las TIC nos brinda herramientas para un crecimiento exponencial a un costo irrisorio. Muchos problemas de hoy en día se pueden solucionar con tecnología, no tengas miedo a asociarte con ingenieros para abrazar la tecnología. Ser un emprendedor social no es ser una persona con un gran corazón que trabaja para los pobres, sino ser una persona que idea la manera más inteligente de abordar un problema social complejo.

Encuentra un inversor de impacto. Generalmente los emprendedores sociales tienen fuentes diversificadas de ingresos, acceder a diversas fuentes de financiamiento por tu misión social, como inversión de impacto y como donativos que puedan recibir.

El Impact investing consiste en invertir un capital con la intención de generar un impacto social o medioambiental positivo más allá del resultado financiero. Ya existen fondos de inversión dedicados exclusivamente a la inversión de impacto (como Omidyar Network, Skoll Foundation, Acumen o Chan Zuckerberg Initiative), y si quieres aprovechar el potencial de este capital, debes encontrar un inversor de impacto que esté alineado a tus objetivos. Por su parte, querrán saber cuánto dinero necesitas, cómo va a ser utilizado, cuáles son tus métricas y objetivos o cuál es el retorno en forma de impacto.

Mide tu impacto social. Para convencer a los inversores necesitas medir tu impacto (recuerda que todo emprendimiento social debe generar impactos medibles). Analiza tus actividades e indaga sobre el resultado de tus productos o servicios. ¿Cómo beneficia a las comunidades o al medioambiente, provee servicios básicos, agua o electricidad, mejora su salud o educación, contribuye a la igualdad de género o a la sostenibilidad?

En lugar del ROI usa estándares internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas o las métricas IRIS. Cada uno de ellos puede ser cuantificado, y los inversores de impacto quieren saber el alcance y el calado del impacto, por ejemplo, en número de beneficiados, capacidad de transformar vidas o de salvarlas, pero sobre todo el beneficio en toda la cadena de valor. Como comprobarás, el reto para el emprendedor social es más significativo que para quien emprende una startup.

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Texto original por Santiago Velázquez Urgel para Entrepreneur

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